Los utensilios sagrados saqueados por las tropas de Tito durante la destrucción de Jerusalén en el año 70 e.c.
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La desaparición física y el incendio del 192 e.c.: Las tropas romanas llevaron la menorá a Roma en el año 71 e.c. como botín de guerra y la depositaron en el Templo de la Paz. Sin embargo, el rastro directo del artefacto se perdió en el año 192 e.c. cuando dicho templo sufrió un incendio devastador. Los historiadores estiman que la menorá de oro fue destruida, fundida para pagar campañas militares o reutilizada tras los saqueos de Roma por visigodos (410 e.c.) o vándalos (455 e.c.)
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El historiador bizantino Procopio de Cesarea (siglo VI e.c.) relató que el emperador Justiniano I recuperó los tesoros en Cartago y los devolvió a templos cristianos de Jerusalén (como la Iglesia de la Nea) tras ser advertido por un ciudadano judío de que poseerlos traería la desgracia. Sin embargo, los Sabios de Israel no registran esta supuesta devolución. El Talmud se cerró antes del reinado de Justiniano, y este emperador persiguió activamente a los judíos (prohibiendo incluso el estudio de la Mishná), por lo que es inverosímil que les devolviera sus símbolos más sagrados. Además, la Iglesia de la Nea fue saqueada por los persas en el 614 e.c. sin dejar rastro de los objetos
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Últimos testimonios de los Sabios
En el siglo II e.c., sabios renombrados como Rabí Shimón bar Yojai (Rashbi) y Rabí Eleazar ben Rabí Yosí viajaron a Roma y declararon textualmente haber visto la menorá con sus propios ojos en los depósitos romanos
. Rabí Eleazar también registró haber visto el Prajot (el velo o cortina del Templo) con manchas de sangre de los sacrificios, y el Tzitz (la placa de oro del Gran Sacerdote) con la inscripción "Kodesh LeHashem"
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La tensión diplomática con el Vaticano (1996)
El 6 de mayo de 1996, el ministro de Asuntos Religiosos de Israel, Shimon Shetreet, rompió el estricto protocolo diplomático de la Santa Sede al pedirle directamente al Papa Juan Pablo II que permitiera investigar y buscar la menorá en los archivos vaticanos. La petición congeló el aire de la sala, provocando una respuesta seca y categórica de la Curia: "El Vaticano no posee la menorá ni ningún tesoro del Templo".
Aunque el Vaticano no ha devuelto los valiosísimos manuscritos hebreos medievales de su colección (muchos de ellos confiscados en periodos de inquisición), la relación moderna ha derivado en la cooperación académica, digitalizando casi todos los textos para que estén disponibles en línea de forma gratuita