Suscríbete a nuestro canal @npcrecer | Donar vía MercadoPago | ¡Ayúdanos a seguir difundiendo luz! | ||| ¡Gracias por tu apoyo!

28. Jibur Yafé Mehayeshuá - El relato de Nakdimón ben Gurión, a quien le radió el sol


El relato de Nakdimón ben Gurión, a quien le radió el sol

Y aconteció (Taanit 19) que cuando subieron los israelitas en peregrinación a la Casa del Santuario [el Templo] y no tenían agua para beber, fue Nakdimón ben Gurión ante uno de los príncipes de los príncipes del rey, y le pidió un manantial de agua para que estuviese para él en préstamo hasta un tiempo fijado; y si las lluvias descendieran hasta llenar el manantial, he aquí es bueno, y si no, daría Nakdimón doce talentos de plata. Y le dio el manantial, y bebieron todo el pueblo que venía a la peregrinación. Y se secó el manantial.

Y llegó el día en que fijó con el príncipe este acuerdo, y le envió el príncipe a pedir el agua o la plata. Y dijo: «Espera hasta la mitad del día». Esperó y no descendieron las lluvias. Le dijo: «Espérame hoy, y si no descienden las lluvias, te daré la plata que fijé contigo».

Y dijo el príncipe en su corazón: «Todo el año no descendieron las lluvias, y hubo sequía, y hoy brilla el sol sin nubes en los cielos». Y no supo el necio que la salvación del Señor es en un abrir y cerrar de ojos. Y se alegró mucho el príncipe por confiar en tomar la plata de Nakdimón, y fue a la casa de baños.

Y fue Nakdimón a la Casa del Santuario y oró delante del Santo, bendito sea Él, y dijo: «Señor de los mundos: revelado y sabido es delante de Ti que no hice esta cosa por mi gloria, ni por la gloria de mi alma, ni tomé el agua sino por la gloria de Tu gran nombre, y por la gloria de Israel, Tus hijos, que vienen a la peregrinación, para que no mueran de sed».

Y aconteció que antes de que terminara de hablar, los cielos se oscurecieron con nubes y viento, y descendieron lluvias en gran abundancia. Y no salió el príncipe de la casa de baños hasta que se llenó el manantial de agua.

Y aconteció a su salida, que se encontró el príncipe con Nakdimón saliendo de la Casa del Santuario, y le dijo: «Yo sé que no descendieron estas lluvias en una hora leve sino por causa tuya, mas tengo que decirte que brille el sol y se aclare que descendieron las lluvias en el día de nuestro acuerdo, pues yo digo que el sol ya se ha puesto; y si no lo haces, me pesarás [la plata]».

Y regresó Nakdimón a la Casa del Santuario y dijo: «Señor de los mundos: así como engrandeciste Tu misericordia al principio, haz conmigo misericordia al final». Y oyó el Señor su oración, y brilló el sol, y se libró de la mano del príncipe. Por tanto, fue llamado su nombre Nakdimón ben Gurión.

El tercero, Tzitzat Hakeset. Su nombre fue llamado así a causa de dos asuntos: el primero, que se sentaba sobre el almohadón (keset) entre los hombres y los asientos de los hombres importantes; y el segundo, que su asiento estaba en medio de los asientos de los grandes príncipes, como el fleco (tzitzit) en los mantos (talitot).


Comentarios

Sé el primero en dejar una reflexión o comentario sobre esta lectura...

Escribe un comentario