El asunto de la teshuvá [retorno/arrepentimiento]
Y debido a que subió en el pensamiento del Santo, bendito sea Él, que el impulso del corazón del hombre es malo desde su juventud para cometer transgresiones, puso un buen aliento en la teshuvá; pues si retorna, hallará las puertas del perdón abiertas, ya que Su derecha está extendida para recibir a los que retornan a Él.
Empero, que la teshuvá sea en cuatro asuntos:
El primer asunto es que aparte la transgresión que está en su mano, tal como se dice: “Deje el impío su camino” [Isaías 55:7], y lo demás. Y el que teme de él, que él puede llegar a la transgresión que él la hace y se abstiene de ella, tal como dijeron nuestros sabios, de su memoria bendita: ¿Cómo es el caso del penitente? Dijo Rav Yehudá, dijo Rav: todo aquel a quien le viene el asunto de la transgresión primera y segunda vez y se libra de ella. Dijo Rav Yehudá: con la misma mujer, en el mismo lugar, en el mismo período. Y no se dice que venga la transgresión a su mano y se libre de ella, pues el hombre que no deje las transgresiones que están en su mano y retorne, no le aprovecha su teshuvá, y es semejante a quien se sumerge [en el mikve] y el reptil [impuro] está en su mano; aun si se sumergiera en todas las aguas del mundo, no se purifica hasta que lo arroje de su mano. Y dijeron nuestros sabios de memoria bendita parábolas sobre este asunto, y las expuso nuestro maestro Saadías, y no hay lugar para explayarse en su exposición.
El segundo asunto, que se duela y se arrepienta de las transgresiones que hizo, tal como se dice: “Pues después de haberme vuelto, me arrepentí” [Jeremías 31:19]. Y dijeron nuestros sabios, de su memoria bendita: todo el que hace un asunto de transgresión y se arrepiente de él, se lo perdonan. Y no se abstenga un hombre de retornar a Dios con todo su corazón, y aun si hubiere cometido transgresiones muchas, y no se desespere de la misericordia del cielo, pues la teshuvá lo lleva a uno a la clemencia y al perdón.
Tal como (Avodá Zará 17a) se dice acerca de Eleazar ben Dordia, que sirvió a los ídolos todos sus días, y no dejó ramera con la que no se hubiera llegado, ni transgresión que no la hubiera hecho, pues anduvo todos sus días en malas obras, en iniquidades y en transgresiones inmensas; y al final se arrepentía mucho, y se dolía y retornaba en teshuvá completa, y puso su cabeza entre sus rodillas y lloró un llanto grande hasta que salió su alma, y salió una voz celestial y dijo: «Rabí Eleazar ben Dordia es aceptado en teshuvá completa, y he aquí que él es hijo del mundo venidero». Y asimismo dijeron: hay quien adquiere su mundo en una hora, y hay quien adquiere su mundo en setenta años, y ambos están en la teshuvá. Y dijeron: no les basta con que los reciben en la teshuvá, sino que lo llaman «Rabí».
El tercero asunto, que acepte no volver a la transgresión que transgredió, tal como se dice: “Asur no nos salvará” [Oseas 14:3], y lo demás. Es decir: aceptad sobre vosotros que no volveréis a las transgresiones que están en vuestras manos, y no confiéis en el rey de Asur para que os salve y os libre; entonces será aceptada vuestra teshuvá, tal como se dice: “Sanaré su rebeldía, los amaré de gratuidad” [Oseas 14:4], y lo demás. Y dijeron: si no acepta no volver a la transgresión, y confía en que si peca retornará en otra teshuvá, no será aceptada su teshuvá, tal como dijeron en la Mishná: el que dice «pecaré y retornaré», no le dan facilidades en su mano para hacer teshuvá. Y si dijo «pecaré y el Día de la Expiación expiará», el Día de la Expiación no expía. Y dijeron: agav shani, es decir, que no le expiará el Día de la Expiación cuando transgrede una transgresión, pues he aquí que el Día de la Expiación está cerca [y] esa transgresión no le será expiada.
Y dijo Ben Sira: “Y en el perdón no confíes para añadir iniquidad sobre iniquidad, y digas: ‘Y Sus misericordias son muchas, por la multitud de mis iniquidades me perdonará y Sus misericordias son muchas, y también Su ira y sobre los impíos reposará Su fuerza’”.
Empero, si aceptó no volver a la transgresión que transgredió, y después transGredió y retornó con otra teshuvá, su teshuvá será aceptada, puesto que hubo teshuvá, y después prevaleció su impulso y transgredió, y retornó aun muchas veces, su teshuvá es aceptada, y el Santo, bendito sea Él, le perdonará una por una, cuando su teshuvá sea completa en cuatro asuntos de la teshuvá, puesto que no estuvo en su corazón volver a la transgresión que transgredió.
El cuarto asunto, pedir al Dios bendito perdón y clemencia, para que le expíe por sus iniquidades que hizo, tal como se dice: “Tomad con vosotros palabras y volveos” [Oseas 14:2], y lo demás. Y es necesario que confiese sus pecados delante del Dios bendito, y que doblegue y humille su espíritu delante de Él, tal como hallamos en los profetas que así hicieron; algunos de ellos decían: “Y perdona nuestras iniquidades y nuestros pecados”, y algunos de ellos decían: “Hemos pecado con nuestros padres”, y algunos de los que decían: “Oh Dios mío, estoy confundido y avergonzado para levantar, oh Dios mío, mi rostro hacia Ti”. Por tanto, instituyeron para nosotros nuestros sabios, de su memoria bendita, la confesión (vidui).
Y cuando la teshuvá sea en los cuatro asuntos que dijimos, será aceptada con una recepción cabal, y el que retorna a Dios hallará perdón y clemencia, y su galardón será muy grande.