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47. Jibur Yafé Mehayeshuá - Volveré al asunto del libro: El relato del pobre que se enriqueció a partir de los etrogim


Volveré al asunto del libro: El relato del pobre que se enriqueció a partir de los etrogim

Relato (Midrash Vayikrá 37) de dos hermanos, el primero era amante de hacer caridad y piedad y era pobre, y el segundo era lo contrario de esto, y era un gran rico. Y aconteció el día de Hoshaná Rabá, le dijo la esposa del pobre: «Toma estos * zuzim* [monedas] y compra a tus hijos algo para la festividad». Y tomó de su mano y se fue, yendo él, hasta que le salieron al encuentro los recaudadores de caridad. Le dijeron: «Tal vez se halle en tu mano para que des para la caridad», y les dio todos los zuzim que estaban en su mano. Y cuando vio que no tenía qué llevar a sus hijos, fue a la sinagoga y juntó etrogim de lo que arrojaron los muchachos después de Hoshaná Rabá, y llenó con ellos los faldones de su ropa, y se fue a la orilla del río, y halló una nave que venía a la provincia del rey que estaba cerca, y subió a ella, y fue a la provincia.

Y aquel rey padecía dolores y estaba enfermo de su vientre, y le dijeron en el sueño de la noche: «Sabe que no sanarás sino con los etrogim del mandamiento de los judíos». Y ordenó el rey buscar los etrogim.

Y yendo ellos, caminando, le salieron al encuentro a aquel hombre, y le dijeron: «¿Qué hay en tu mano?». Les dijo: «No hay en mi mano cosa alguna que os convenga». Y lo registraron, y vieron los etrogim, y lo llevaron ante el rey. Y comió de los etrogim, y sanó inmediatamente. Y ordenó el rey darle zuzim por el peso de los etrogim que trajo.

Y le dijo el rey: «Pide aún qué te haré». Y le dijo: «Ordena que me devuelvan a mi lugar y que salgan los hombres de la ciudad a mi encuentro». Y ordenó el rey que se hiciese así, y salieron los hombres de la ciudad a su encuentro. Y salió su hermano el rico también en una nave pequeña, y vino en ella, y se volcó la nave y se ahogó y murió. Y no tenía hijo ni hija. Y vino este hombre a su casa con gran honra, y heredó la hacienda de su hermano. Y se juntó hacienda con hacienda. Y le declaró a su esposa todo lo que le aconteció, y añadió hacer caridad grande, y fue un gran rico todos sus días.


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